Text

¿Qué crees que me debes?
¿Crees que el querer es el Edén?
Desde este ser que es el ente
que enternece el ser que es.

Bebe el pez, se estremece
se mece entre seres que le depreden,
es el pez, el que temen
el que en este Edén se enternece.

¿Qué crees deberme?
Leer es, que el pez fenece. 

Text

No soy lo que fui, 
ni lo que seré,
me siento cerca de mí misma,
pero alejada en el abismo;
el averno se cierne sobre mí,
no sé si simplemente fui.

El tiempo ha pasado tedioso,
ahora estoy en el futuro odioso,
tanto que anhelaban mis anhelos,
acaso pensaba llegar hasta el cielo,
pero el fuego se volvió hielo,
llegó la sinrazón.

Ya no sé el porqué fluyen
estos pensamientos inermes,
sólo quiero caer inerte,
y no temer a esta muerte.

Los sentimientos me dislocan,
la empatía me mata,
los sollozos surgen sin fin,
acaso llorar es sufrir.

No puedo si acaso mirar
donde antes era alegría.

Todo se pierde:
amor, amistad, parientes,
la inocencia de ser quien fuimos.

Todo se pierde.

La verdad,
las mentiras,
las ganas de amar,
entregarse a cualquier otra persona.
Incluso a mí misma.

Ahora veo mi mojigata interior
Aquella que nunca tuve
Y me sorprende
¿Acaso ésto es madurar?

Pasar de ser radical a liberal,
de este a moderado y de aquí
¿¿¿al extremo conservadurismo???

No quiero retroceder
en mis pensamientos
quiero avanzar como persona
simplemente ser feliz.

¿Acaso pido tanto?

Sí, pido en demasía
y por ello al buscarla
se esfuma la alegría.

No importa, yo soy
no quien fui
ni quien pueda llegar a ser.

Simplemente nada,
ansiando deshacerse,
y fundir mis átomos en el todo infinito.

Para dejar de ser yo
y llegar a ser algo que no es. 

Text

Insomnio, mi compañero de noches interminables

me abrazas con tus ahogantes llantos, 

no cedes ante mis ganas de desasirme

y pretendes sumergirme en tu lecho.

No resisto.

Caigo con gran fuerza ante la gravedad de tu peso.

Intentaré estar menos de lo posible, 

pues siempre me llevas en volandas entre tus depresiones.

No puedo.

Me dices entre tus crueles risas.

No uses mi voz.

me sumerjo, 

me mezco entre tus dulces lamentaciones… 

hasta el agotamiento.

Text

Olvido, olvido, olvido…

No recaes sobre mí

sino sobre él.

Con sus promesas de amor eterno

¡qué falsas eran!

Y a mí me atormenta el silencio

los recuerdos rotos.

La pérdida del dolor

tornado en alegría

retornado en confusión.

Osaba creerse invencible

Y yo, abatida en mi decadencia.

Ya no hay despecho

simplemente hechos

Hechos del pasado

que la discordia borró.

Tan enmudecida en mis menudencias

Tan ensombrecida en la oscuridad

Tan entrometida en la demencia

Tan contemplativa en la inseguridad

Olvido, te olvidaste de mí

y tocaste con tus alas de hada

su corazón.

Él perjuraba ser sólo mío.

Tan equivocados estábamos…

Y no ansío el reencuentro…

Sé de los dolores del pasado

Los males de los que creía

haberme curado.

Pero su piel me grita en la noche

me susurra

“¿Dónde te escondes?”

Y mi débil libertinaje tiembla,

escondido,

asustada en mi desazón.

Jamás lograré deshacerme

Jamás lograré ser quien soy

Jamás lograré ese olvido

que olvida el destino al que se ve abocado.

Olvido, olvido, ¡olvido!

No recaes sobre mí…

sino sobre todos…

(2004)

Text

Buenas noches

a la oscuridad de mi cuarto

aletargada en el recuerdo

adormecida entre los pastos.

La Luna oscura brilla

y sus rayos parten el alma

en pequeños pedacitos de cristal

se resquebrajan y claman.

Días lluviosos se fueron

queda el calor del verano

sofocante, ardiente, sudoroso

los recuerdos me llevan al llanto.

Mas no es poesía expresada

las penas entre temibles palabras

la oscuridad se cierne en mi mente

la luz se vislumbra al alba.

Pesadumbres acechan mi pecho

las dudas no guardan la tregua

en mi lecho descanso, no hay paz

retumban los ecos de tu lengua.

Buenas noches, me digo

no hay placer

que evoque momentos tan amargos

el ver tu anochecer.

Y hay estrellas, hay luceros, 

planetas brillantes, errantes

comienza el silencio a dormir,

no miento si digo que no es como antes…

Y no es olvido mi defensa

los daños me curan y sanan

mas buenas noches te digo, 

ya nos saludará el mañana

(#517 / 2004)

Text

La Luna recae en la noche

como la bebida en vaso de cristal

La Luna ya no brilla

suspendida en su pedestal

El insomnio recorre los días

yo busco mi libertad

la noche me infunde respeto

ya no sé qué respetar

Pasan los días, pasan las horas

pasan segundos, la eternidad

no sé si hay compañía

en la temida soledad

Instantes me cubren

me tapan los ojos

recuerdos me nublan

reviven enojos

La Luna se burla en su infinita sonrisa

se marcha a su hora

deprisa, sin prisas

No sé si el destino prosigue, detiene

las horas infinitas de los hilos dormidos

La Luna se marcha,

recae en la noche

Mi sueño comienza

cuando ha de empezar

Ya no hay lamentos

la tormenta se acaba

Acaban los sueños,

ya no hay tempestad.

(2004)

Text

A la amarga alhaja, alma

la calma va vaga.

Vagan las sábanas, la cama

la araña tapa las llagas.

Llagas cansadas, alma

sanadas para la nada

Cantan baladas, alma

para las más agravadas.

Agravan las llagas, 

las apartan, las sanan.

Amarga alhaja, alma

para las hadas…

(2004)

Text

Al amor que no es, sino fue

no sé qué seguirá al eterno

acaso todo es infierno

y no quiero haber sido sino ser.

A la vida que llevo, o llevé

no sé qué será del destino

como siempre no encuentro el camino

que me lleve y dirija otra vez.

A las cosas que dije algún día

no sé si cambiaré de opinión

tan sólo pienso con el corazón

y no creo en mí, hacer herejía

Al destino que me escribí una vez

tan cambiante como las notas de un árbol

no sé si me pincharé con un cardo

y para siempre dormiré.

A la muerte que me es inevitable

no sé si llegaré algún día

tan sólo he de reencontrar alegría

en esta vida que es interminable

(2004)

Text

Maldita la hora en la que volví a pensar en ti.

Yo, inmersa en mi capullo de moco

protector frente a las agresiones externas

pero desprotegido frente a las de la propia mente.

Extraño destino, siempre de oídas;

yo en mi autocompasión de mi último destrozo

tan semejante al nuestro

que me hizo recordar tus momentos.

Y claro, la vida proseguía

¿cómo oso pensar en el anclaje del pasado?

Y tú rehiciste tu vida

conseguiste olvidarte de mí, quizá,

y una nueva compañera te acoge.

Y yo estoy aquí,

sumergida en mi ensimismamiento,

intentando estudiar,

recordando mi otro gran amor,

y qué difíciles se tornaron las cosas.

Me lo merezco.

Ni lo uno ni lo otro.

No soy capaz de sopesar lo bueno como tal.

Y la muerte de los días pasados

lloran tras los cristales empañados del ayer.

No hay dolor, sino ofuscamiento.

No hay dolor, sino temor.

No hay dolor, sino nostalgia.

Y el dolor que me causa de nuevo la misma pérdida

se equipara con el dolor de darme cuenta de mis propios errores.

Dolor, sí dolor.

Los errores que vuelvo a cometer

Sin embargo me planteo no volver a interferir en tu vida.

Nunca más.

Aunque tú no me habrías dejado.

Allá en tu lejana lejanía.

¿Pensarás tú en mí como lo hago yo en tí?

¿Encontrarás similitudes en tu relación?

La esperanza se difumina en pequeñas gotitas

que como el rocío baña las amapolas.

Mi interior está trastocado, deprimido, pero a su vez

alegre y contento.

Rehiciste tu vida, hay esperanza

Tanto para ti, como para mi amor abandonado

Tan sólo yo vagaré en la noche

aullándole a la Luna llena

Lobo solitario, depredando algún corazón indefenso

para saciar mi sed de sangre.

Es curioso.

Es curioso como las tornas viraron sobre mí.

(2004)

Text

Dulces, dorados rayos de Luna

me mecen inerme en el vaivén de la cuna

El viento suplica con su arrullo sonoro

las notas alegres cantadas en coro.

La historia prosigue más allá de los libros

escrita en la mente de personas ajenas

acaso no en mí, tan sólo individuo

sino en la vida misma que sin pausa no frena.

La vida es camino

el camino destino

el destino mi sino

mas tan sólo el de un peregrino.

Adelante, es la esperanza

que llama a tu puerta

aún en esta soledad muerta

que me somete a su danza.

Agoto los dichos sobre hechos pasados

el amor toca con sus dedos mi hado

afino el oído, acaso una nana

que me calienta el alma como un abrigo de lana.

La distancia es ausencia

la ausencia demencia

la demencia insolencia

mas tan sólo he de soportar con paciencia.

Continúa, es la palabra

que impulsa mi vida en tristes momentos

aún en ocasiones que el estudio es tormento

es la llave para que las puertas se abran.

Y dimito, 

para qué decir que todo importa un pito.

Ya tan sólo continuar lo empezado

añorando a esos seres que tanto he amado.

(2004)